martes 31 de enero de 2012

“Nuevos vinos en El Garage de Aldo”




La comercializadora de vinos
“El Garage de Aldo” sigue ampliando su porfolio. Para dar a conocer sus nuevas incorporaciones organizó en enero una serie de degustaciones con algunos clientes. Estuve presente en una de ellas, a la cual fui invitado muy cordialmente por Maya García, quien forma parte del equipo que acompaña a Aldo Graziani.



Vamos a los vinos


Manos Negras Torrontés 2011 ($ 52)

Proveniente del Valle de Tullum (San Juan) y con un 5% de Viognier en su composición. Si alguien busca en nariz la exuberancia aromática que tienen los “torros cafayateños”, no la va a encontrar, pero cuando va a la boca sus aromas levantan mucho: frutas blancas, florales y una acidez tirando a cítrica que lo hace atractivo y sutil. Muy interesante, además le encontré más expresión que en su anterior añada. En el segmento que se ubica, me parece de acertada relación precio/calidad.


Luego, probamos los vinos del proyecto “Bodega Laderas de los Andes”, que pertenece precisamente a Adrián Río, quien fue uno de los primeros en poseer viñedos en la codiciada zona de Altamira. Después de muchos años de ser proveedor de uva de reconocidas bodegas, Adrián sale al mercado para mostrar su proyecto personal, asesorado enológicamente por Alejandro Sejanovich y con etiquetas que llevan su nombre y apellido.

Degustación


Fincas Adrián Río Malbec Roble 2010 ($ 75), con crianza de 12 meses en barrica, y Fincas Adrián Río Malbec Roble 2008 ($ 150), con 18 meses de barrica; este último también reconocido por ser una “selección de familia”.



Al degustarlos, ambos me parecieron buenos, con las notas provenientes de su paso por roble bastante al frente, pero tienen el atractivo de ser bebibles y poseer cierta mineralidad que tiene mucho que ver con su lugar de origen. Si bien la mayoría de los presentes destacó el Malbec 2010 por su precio, en lo personal fui más atrapado por el “Selección de familia”. Creo que el salto en el precio está bien reflejado en lo cualitativo: profundidad en aromas, llena la boca con suavidad… Para cerrar, considero que ambas etiquetas poseen un estilo que puede atrapar a una porción amplia de consumidores, siempre que estén dispuestos a pagar los mencionados valores.

Continuamos con Mundo Revés Malbec 2010 ($ 120), 100% fruta de Tupungato que reposó 18 meses en sólo dos barricas de roble, lo que da una partida muy limitada. Un verdadero vino de autor cuyo enólogo es Quentin Pommier (también Fabre Montmayou) y su ingeniero agrónomo es Roberto Bin (también Cielo y Tierra / Santaolalla). Al degustarlo llena la boca, con una fruta más madura que los anteriores y los aromas de crianza bien protagonistas. Por la elegancia a donde apunta, me recuerda a los típicos aromas de jalea, finos, que suele aportar la barrica francesa.

Nube Negra 2008 ($ 180), con uva proviene de El Peral (Tupungato), una crianza de 21 meses en barrica y elaboración a cargo de Eduardo Vidal. 




Otro que también se presenta ancho en boca, con fruta tirando a madura y una paleta aromática bien nutrida que fue mutando desde la fruta confitada hacia los especiados, por ejemplo. Me gustó más que la vez anterior que lo había probado, hace unos nueve meses. En esta última oportunidad, fue pasado por un decanter, un detalle que quizás lo favoreció.

SonVida Malbec 2009 ($ 160) y SonVida Cabernet Sauvignon 2008 ($ 160)
Creo que hasta el momento son los únicos vinos firmados por Alejandro Vigil fuera del grupo Catena Zapata. También imagino que, si los tomara a ciegas, podría sospechar que son de su autoría. 




De cuerpo medio, te recorren la boca a lo largo con frescura, dejan translucir nítidamente la famosa mineralidad de Altamira. Una forma de describir la sensación que tuve al degustarlo sería decir que se presentan como con capas que van tapizando el interior de la cavidad bucal, con un ritmo que me hace acordar al efecto domino. ¿Parece una locura mi descripción? Quizás, pero necesito diferenciar algunos vinos de otros y creo que, a igual nivel de aromas, estructura o complejidad, en muchos vinos de Vigil encuentro esa sensación en el paso por boca. Hace unos días también lo había percibido en el Gran Enemigo y ahora con el SonVida Cabernet Sauvignon. En varias oportunidades, le escuché decir a Alejandro que aspira a que sus vinos cuenten una película, para lo cual acostumbra a realizar infinidad de elaboraciones, jugando con la selección de lugares, diversos momentos de cosechas y tipos de vinificación. Una manera de lograr un vino que pueda contar la mayor cantidad de momentos posibles. Creo estar empezando a interpretar esa película de la que habla. Volviendo a los SonVida, el Malbec es muy bueno, creo que puede cruzar la barrera de los 90 pts., pero el Cabernet es excelente, está claramente por encima del anterior; me animo a colocarlo entre los Cabernet Sauvignon que más me gustan de nuestro país, la única pena es que hay sólo dos mil botellas.

Aldo dejó para el final el recién salido Zaha 2010 ($ 160), de Alejandro Sejanovich. ¡Qué acertada decisión! 


Tiene toda la potencia de un 2010 de altura y al mismo tiempo está listo para ser disfrutado, lo que no quiere decir que sea un vino del año, ya que promete un camino interesante para transitar y crecer. Al degustarlo, vuelvo a encontrar el “efecto capas” que describí en el SonVida. No es casualidad: Sejanovich y Vigil formaron parte del mismo equipo en Catena, crecieron a la par; cuando uno los escucha por separado, queda claro que buscan los mismos caminos para sus vinos: dejar translucir el terroir y sacar vinos que, aunque jóvenes y de alta gama, salen a la cancha y están agradables para beber. Esto no ocurre con frecuencia, muchas veces nos encontramos con vinos de alta gama recién salidos al mercado e inevitablemente, luego de degustarlos, se repiten las mismas frases: “está duro, verde, con aristas”, “sobresale el alcohol”, “bien pero hay que esperar para tomarlo”... Bueno, eso con el Zaha no ocurrió. Me resultó complejo en aromas, donde la fruta y la mineralidad están bien escoltadas por ciertos herbáceos (posiblemente esto tenga que ver con el aporte del Cabernet Franc). No pretende elegancia en su combinación de aromas, pero posee personalida,. Tiene algo que lo distingue, lo cual es muy valorable, y además todos sus componentes se encuentran bien equilibrados. Si bien probé sólo una copa y el calendario 2012 recién comienza, me animo a decir que estará entre los mejores vinos del año.

La degustación de las nuevas incorporaciones de “El Garage de Aldo” me termina de dejar en claro el objetivo de la distribuidora: ofrecer vinos de partidas limitadas, donde los nombres de los enólogos están por encima de cualquier marca o empresa; donde cada etiqueta tiene una historia, antes que una “destemplada” ficha técnica; donde también queda lindo tutearlos y decirles a nuestros amigos, por ejemplo: “anoche tomé un Cabernet del Ale, el Manos del Colo y Jeff, el Pulcú de David, el Nobles de Marcelo, la barrica de Quentin y el ‘Negro’ Bin, o el "Malbec de Edu Vidal”, y romper todas las distancias, porque que se hagan buenos vinos no es sólo responsabilidad de sus hacedores, sino también de nuestra exigencia como consumidores, nuestra franqueza como comunicadores y el compromiso de quienes también los comercializamos.

Haciendo CLIC aquì podrán ver una nota extraída del programa “El corte perfecto”, en la que Alejandro Vigil derriba algunos famosos mitos sobre elaboración. Imperdible!! 

sábado 14 de enero de 2012

“Tarde en el río con María, Florentina y Lui”



El pasado sábado, luego de un movidito paseo en barco junto a Fanuca y Nacho, tiramos amarras en el Puerto de Núñez, más precisamente en el Club CUBA. Era la hora ideal para tomar unos mates, una pena que habíamos olvidado el bolso con el equipo; pero “casualmente” sí teníamos un juego de copas flauta y algunas burbujas bien refrescadas en una heladera de mano, y no nos quedó otra alternativa que descorchar.
Fueron tres botellas en total, champañas de estilos bastante diferentes entre sí, pero igualmente, a mi criterio, todas muy recomendables.

Paso a detallarlas:

El primero fue el Lui Narvaez ($ 53), un extra brut de Pinot Noir de reciente aparición en el mercado. Agradables aromas (levadura y frutales), franco y muy equilibrado en su paso por boca; creo que es el más gastronómico de las tres etiquetas; sus aromas acompañan bien pero no invaden, puede resultar un excelente compañero de algún alimento acorde.
Seguimos con el María Codorníu Reserve Brut Nature ($ 76). En este clásico elaborado por método champenoise, crece la intensidad aromática, las notas de crianza y frutales más al frente, y la burbuja algo más sutil. Creo que resultaría el ideal para coronar una larga sobremesa o maridar con charla y buena compañía.
Por último le llegó el turno al Espumante Santa Florentina Brut de Torrontés de Cooperativa La Riojana ($ 28). 




Si bien ya lleva varios años en el mercado local, hacía por lo menos cinco que no lo probaba. Voy a ser franco, no lo llevé de casualidad: recientemente participó en el concurso Effervescents du Monde 2011, en Francia, donde además de obtener una medalla de oro salió elegido entre los diez mejores vinos espumantes de la competencia, en la que participaron 522 muestras correspondientes a 24 países, evaluadas por un centenar de jueces internacionales encargados de determinar la premiación.




Hay un detalle a considerar: en realidad el premiado fue el Raza Brut Torrontés Fairtrade 2011, que es la marca con que sale al mercado externo nuestro conocido y degustado Santa Florentina Brut de Torrontés, cuyo año de cosecha es 2011 y sus uvas provienen de los Valles de Famatina (esta información fue suministrada por el Dto. de Enología de la bodega, a cargo del Chief Winemaker Rodolfo L. Griguol).
A mí también me gustó mucho este espumante que se mostró muy fresco, con las típicas notas florales y de fruta blanca, con esa sensación en boca que de entrada pareciera que va a ser dulce pero que finalmente no lo es; con una burbuja que estalla de manera vivaz pero que al mismo tiempo se percibe fina, mucho más fina que en aquel que había tomado en aquella anterior oportunidad. Para resumir, un espumante que se lo puede rotular de exótico, que es muy equilibrado y al que creo que todos deberían darle una oportunidad. El secreto está en ubicarlo en el momento indicado, lo imagino mejor para beberlo solo como un refresco, que en una sobremesa o como escolta de algún plato.


El bombón de la última foto es Renu, uno de mis tesoritos.



lunes 26 de diciembre de 2011

“Tercera Cata Interblog”(Torrontés)

Como ya es habitual, en simultáneo con todos los blogueros del vino realizamos una nueva cata interblog. La degustación, en esta oportunidad torrontés 2011 de bajo segmento de precio, como siempre a ciegas, al menos en mi caso .  Los vinos degustados fueron los siguientes: 
• Santa Florentina Torrontés Riojano 2011 $ 17(Bodega Cooperativa La Riojana, La Rioja)  (SFT);
• Etchart Privado Torrontés $ 14,20 (Bodega Etchart, Salta)  (EPT);
 Michel Torino Cafayate Torrontés Clásico $ 11,20 (Bodega Michel Torino, Salta)  (MTCT).




A pesar de que los probé a ciegas y de que supuestamente se encontraban en el mismo segmento de precios (entre el más barato y el más caro hay menos de $  6 de diferencia), en la práctica quedó demostrado que esa brecha es para considerar, ya que lo que cada uno ofreció en calidad, a mi criterio,   fue directamente proporcional a su costo comercial.
El SFT fue claramente el de mayor intensidad aromática, aromas frutales y florales limpios, franco, con frescura y muy agradable en su paso por boca. El EPT, con algo menos de expresión que el anterior, con una fruta no tan fresca, esa que aparece cuando los blancos comienzan a tener una cierta evolución, y la típica nota a orégano que muchas veces encontramos en ese varietal; al ser franco en boca también me resultó atractivo, pero indudablemente, en calidad, se encontraba un escaloncito más abajo que el anterior.  Dejo para el final al MTCT, que tuvo bastante poco para ofrecer; si quiero buscarle algo positivo es que no tenía aromas desagradables; bien refrescado se puede tomar. Sin dudas, si debo elegir uno en la góndola, me inclino por el primero de la tanda, es decir, el SFT.
Al contrario de lo que ocurre en la alta gama, donde $  50 o $  100 de diferencia  muchas veces es un indicador de muy poco o de nada, aquí la brecha de seis pesos entre el MTCT y el SFT parece poca, pero en este rango creo que representa un porcentaje para considerar.

Siempre se resalta lo buen compañero que puede ser el vino torrontés de unas jugosas empanadas de carne, creo que en el caso de éstos no será tan así, ya que no poseen el carácter y la potencia aromática necesaria. Se me ocurre que el SFT puede funcionar como un excelente aperitivo o buen compañero de ensaladas, sushi, tartas, crepes o algún salteado de vegetales.

Resultados generales



Si bien mi podio lo encabezó el SFT, el promedio entre las puntuaciones de todos los "nueve blogueros del vino" indica que por poca diferencia el más votado fue el Etchart Privado (23pts), seguido por el Santa Florentina (21pts), y por último el Michel Torino (11pts).


A continuación, los link a las notas de los restantes blogueros del vino:


RumboVino
Fabiàn Mitidieri
El Vino del Mes
Vinos en Còrdoba
Vinos en Buenos Aires
Vinarquía

domingo 25 de diciembre de 2011

“La Minivinexpo 2011 del Clos”



El pasado lunes 5 de diciembre fui invitado a la
Minivinexpo 2011, evento organizado por el Grupo Clos de los Siete, en donde además de estar presentes todos los protagonistas de este gran proyecto, con cada una de sus etiquetas para degustar, también fue el momento ideal para la presentación de la nueva añada 2009 del Clos de los Siete, blend  ícono del Grupo.




Grupo
Clos de los Siete  es un proyecto de viticultores franceses, creado y conducido por el enólogo Michel Rolland desde hace diez años; las bodegas que lo componen se encuentran en un predio de 850 ha, situado al pie de la Cordillera de los Andes, en el corazón del Valle de Uco, más precisamente en Vista Flores (Tunuyán), a 120 km al sur de la ciudad de Mendoza.

Evento
El mismo se suele realizar año por medio, y en esta ocasión contó con la visita de 450 invitados, en su mayoría “restauranteurs”, vinotecas, sommeliers  y periodistas especializados. Desde la organización tuvieron la excelente idea de fraccionar la jornada en tres turnos, dando la posibilidad a que se aumentara el cupo de invitados sin perjudicar la comodidad al momento del recorrido. Las dos horas que estuve presente me resultaron suficientes para charlar, informarme y disfrutar de los vinos nada menos que junto a sus hacedores.

Hacedores
Estuvieron presentes mostrando la totalidad de sus etiquetas: Michelle, Alfred y Jean Jacques Bonnie de la Bodega DiamAndes; Jean Guy Cuvelier de Cuvelier Los Andes; Catherine Pèrè-Vergè de la Bodega y Viñedos Monteviejo; y Dany y Michel Rolland de The Rolland Collection. También participaron los enólogos argentinos de las bodegas de Clos de los Siete: Marcelo Pelleriti de Bodega y Viñedos Monteviejo; Thierry Haberer y Rodolfo Vallebella de The Rolland Collection y Silvio Alberto de Bodega DiamAndes. No faltaron tampoco Gabriel a Celeste de Eno-Rolland y el ingeniero agrónomo Carlos Tizio.



Etiquetas
Hubo muchas, comenzando por la gran mayoría de las locales de cada una de las bodegas, pero tampoco faltaron aquellas provenientes de los Château que poseen en Francia los propios socios del grupo.
Ni bien se ingresaba al salón del Madero Center, se encontraba auspiciando de anfitrión Gustavo Paolucci, representante comercial en Argentina, quien además de dar la bienvenida, sugería algunos tips  para una ordenada degustación.

Degustación
Por mi parte, comencé con el nuevo Clos de los Siete 2009, cuyo actual corte lo conforman 57%Malbec, 15%Merlot, 15%Cabernet Sauvignon, 10%Syrah y 3%Petit Verdot; con la habitual potencia aromática en nariz y en boca, pero más listo para beber que en añadas anteriores. A pesar de su concentración, su paso por boca es bien fluido. Esta etiqueta, cuya partida actual asciende al millón trescientas mil botellas, puede ser bien atractiva para aquellos paladares más nuevos que buscan sorprenderse con el impacto.

En Cuvelier Los Andes una de las novedades era el Cuvelier los Andes Merlot 2010, que me gustó mucho. No podía retirarme sin probar el “clásico” Grand Vin, en esta oportunidad 2007, que por la profundidad de su color pareciera estar lejos de tener cuatro años; pero el que más me impactó fue el  Grand Malbec 2008; gordo en boca, fruta negra madura, como si se pudiera masticar. No es precisamente el estilo que más me atrae, pero la personalidad de éste particularmente me conquistó. Además, haber tenido buenas experiencias con otros Cuvelier Grand Vin entrados en años me genera una expectativa extra. Una pena que en ese stand  no haya estado su enólogo Adrián Manchón, y por otro lado una suerte haber probado el primer francés de la tarde: el   Leoville Poyferre 2001, de apelación de origen Saint Julien (150 euros).

Pegadito al stand  de Cuvelier, se encontraba Monteviejo , con Catherine y   Marcelo Pelleriti,  quienes daban a degustar los vinos y recibían muy amablemente a quienes se acercaban tanto a charlar como a sacarse fotos: un lujo. Creo que allí probé el “tradicional” Petit Fleur 2009 y el Lindaflor Chardonnay 2010, este último tan interesante, y sobre todo prometedor, como siempre.

Sobre el otro costado del salón se encontraba la Familia Bonnie, dueños de Bodega DiamAndes  en Argentina y de Château Malartic-Lagravière y Château Gazin Rocquencourt en Francia, y últimos en integrarse al proyecto argentino. Allí tuve la oportunidad de degustar sus vinos junto a Silvio Alberto, enólogo y actual gerente general de la bodega.  Comencé con el DiamAndes de Uco Chardonnay 2011 y DiamAndes de Uco Viognier 2011  ($  95), seguí con L  ´Argentin de Malartic Rosé 2011 ($  42), que me gustó  más que los blancos. Para cerrar, probé el que para muchos es uno de los vinos del año, el DiamAndes de Uco Gran Reserva 2008 ($  165): mucha potencia, pero el pequeño sorbo no me dejó valorar lo mismo que destacaron algunos especialistas.  Me queda comentarles el vino que más me entusiasmó en ese mostrador: el Château Malartic-  Lagraviére White 2008, un corte Sauvignon Blanc /  Semillón, que tengo entendido que no se vende en nuestro país y cuyo costo en Francia es de 40 euros; fineza, profundidad de aromas y un largo de boca que me sorprendió.

Sólo me quedaba visitar el stand  de Rolland Collection. Allí me recibió muy simpática Gabriela Celeste, con una copa de Mariflor Sauvignon Blanc 2011: excelente, mineral, cítricos y herbáceos en la medida justa, carácter en boca y poco para envidiarle al Malartic White. Realmente un placer. Mientras Gabriela me contaba algunos detalles de su elaboración, bebí también un Mariflor Malbec 2010, que me resultó algo pesado y espeso.
Enseguida continué con los importados: Le bon pasteur 2002 Pomerol y Chateau Fontenil 2006. Quizás sea la falta de costumbre, pero en general me gustaron todos los franceses que probé; a pesar de estar entrados en edad, les encontré fruta, aromas de crianza y ese nervio que sutilmente los hace vibrar en el paso por boca, y que es tan difícil de encontrar en los vinos de nuestros pagos.

No me queda más que felicitar a los organizadores por el evento que tranquilamente podría ser considerado como un excelente modelo de feria de vinos.

¡Riojana, qué bien se te ve!

Raza Argentina Malbec 2008 Edición Especial Bicentenario
Hacía rato que venía juntando buenos comentarios de este Malbec de Cooperativa La Riojana, eso me motivó a ponerlo en la mesa dominguera, donde ya les adelanto que gozó de una excelente performance.

Como lo descorché mientras estaba asando algunos “cortecitos” de carne a la parrilla, para ser franco no me detuve demasiado en su color ni en su aspecto.  Ni bien servido lo llevé directamente a la nariz, donde sus aromas   fueron creciendo de a poco; con una fruta tímida al principio, pero siempre muy nítida y excelentemente   fundida con las notas proveniente de sus diez meses en barrica. Su entrada en boca es seca, aparecen ciertos aromas especiados, y algo que lo diferencia de otros malbec de provincias vecinas como pueden ser Mendoza o San Juan, y que aún no puedo definir con claridad. Creo que otro punto interesante de este vino es el equilibrio que demuestra en su paso por boca, en donde se desliza bien, es sabroso y se despide dejando un buen recuerdo.
Si pongo a ciegas este malbec junto a uno de la primera zona mendocina, algún patagónico, o bien de los valles sanjuaninos, estoy casi seguro de que podría identificarlo. Eso habla de un sello que le está imprimiendo su región de origen, que son los Valles del Famatina; aún no tengo palabras para describirlo mejor, pero de aquí en adelante estaré más atento a los vinos que me toque degustar de esa zona.


Terminado el almuerzo, procedí a cortar el pan dulce que me regaló el amigo Jorge Pocai, con el valor agregado de que era de elaboración casera y, como todo lo “fato en casa”, se distingue favorablemente de los comerciales. Además de ser sabroso, por suerte no poseía esa nota artificial que predomina en la mayoría de los pan dulces que compramos; su masa era algo más compacta y seca, algo lógico ya que no posee conservantes, y entre sus ingredientes se distinguen algunos detalles, por ejemplo entre el surtido de frutas, las pasas de uva  se notaba que habían sido maceradas previamente en algún licor. Para acompañar esta verdadera “obra de autor” descorché un Dolce de Torrontés bien refrescado, también perteneciente a La Cooperativa La Riojana; como siempre resultó muy perfumado y fragante, frutas blancas, florales y el dulce justo para beberlo sin aburrirse. El combo perfecto para la infinita sobremesa del domingo.


jueves 8 de diciembre de 2011

“Nuevos compañeros para Lui”

No sé por qué, pero me entusiasman de una manera especial aquellas etiquetas poco masivas, esas que desde el silencio de la góndola suelen permanecer a la espera de algún inquieto para conquistar o bien de algún vinotequero cómplice que las recomiende. De hace un año a esta parte una que seguí bastante fue el Lui Narvaez, un malbec de Vistaflores (Valle de Uco, Mendoza), elaborado por el joven enólogo Mauricio Vegetti Lui. Se trata de un vino que, para quienes suelen seguir este tipo de publicaciones web, como son los blogs o los foros, fue bastante mencionado y la mayoría de las veces con elogios.


Hoy la noticia es que Lui Narvaez, además de presentar su nueva añada y completa renovación en la imagen de su etiqueta, tendrá de aquí en adelante dos nuevos compañeros de línea, el Lui Narvaez Torrontés 2011 y el Lui Narvaez Extra Brut.
El primero es un torrontés cafayateño, frutal y fresco, de nariz muy domesticada y que en boca gana en expresión; ideal para quienes buscan un blanco apto para gastronomía. 
Con respecto al Extra Brut, fue elaborado con el método charmat, de carácter frutal (fruta blanca) y la típica nota a levadura; otro que también gana en boca con la estructura que le confiere la variedad, pero con paso delicado y la posibilidad de seguir evolucionando favorablemente.
El nuevo Lui Narvaez Malbec 2010 mantiene el estilo de la añada anterior, que creo que muchos ya disfrutaron: expresivo desde el primer minuto, algún floral típico de la región, los aromas de la fruta y el roble sumamente bien ensamblados; con un paso por boca fluido y muy equilibrado. Es un tinto ideal para nuestra gastronomía y con capacidad para conquistar a un nutrido segmento de consumidores.
Para redondear, encuentro una coherencia entre los tres productos, ya que ninguno necesitó exuberancia para cautivar. Otro dato importante es el acertado segmento de precios en que se ubican: $ 35 el “torro”, $ 40 el malbec y $ 53 la champaña.




La degustación la realicé en familia el pasado domingo mientras disfrutábamos de una parrillada de vegetales, cortes vacunos y de cerdo a cargo del "Licenciado en Administración de brasas", Nacho Subizar.

sábado 3 de diciembre de 2011

“Vistaflores Estate en Buenos Aires”

Hace unos días fui invitado por el gentil Víctor Honoré a la presentación de los nuevos vinos de la bodega Vistaflores Estate (VE); un proyecto que nació hace aproximadamente seis años y que posee viñedos propios en privilegiadas zonas mendocinas como son La Consulta y Vistaflores. En la degustación estuvieron presentes Jan y Bill, que son matrimonio y dueños de VE, ambos de nacionalidad americana pero actualmente con residencia en la ciudad de Punta del Este (Uruguay).

                                              

Las etiquetas del proyecto básicamente se dividen en tres líneas:

* Viñedos Altamira Valley, la actual cosecha 2010 está conformada por un blend de 65% Merlot, 23% Cabernet Sauvignon y 12% Cabernet Franc, con una crianza de 10 meses en roble francés. El merlot pertenece a un antiguo viñedo de 61 años de La Consulta (1.080 msnm): una verdadera joya. Calculo que su valor comercial se ubicará en los $ 45/50. Fue el primer vino que degusté y lo percibí con estructura, ataque seco y buen largo de boca para su segmento, suficiente fruta (jalea) y notables aromas especiados; un corte que pide a gritos otro corte, pero vacuno y jugoso.

                                       


* Altamira de los Andes Grand Reserve, esta línea está conformada por varietales; hay Merlot 2008 y un Malbec de la misma añada que estimo se ubicarán en los $ 100/120. Bebí sólo el Malbec y me resultó también muy interesante: ataque dulce, buena concentración, fruta madura y equilibrio.

* Altamira Navigato Family Selection, línea que en el mercado local lleva el nombre Altamira de los Andes. Había para probar un Malbec Reserva 2009 y dos Blend (2006 y 2008), de los que me gustaron especialmente los cortes, ya que encontré un marcado salto cualitativo; el 2006 complejo y muy disfrutable hoy, el 2008 con potencia y una importante capacidad de guarda aportada por sus 24 meses de crianza en barrica, posiblemente con mayor perspectiva de crecimiento que el 2006.


Todos los tintos me dejaron muy buena impresión. Si debo elegir dos, me inclino por la excelente relación precio calidad del Viñedos Altamira Valley 2010 y por el futuro que promete el Altamira de los Andes Blend 2008 (40% Merlot, 30% Cabernet Sauvignon y 30% Malbec).

Las mencionadas elaboraciones estuvieron a cargo Silvio Alberto (ex Andeluna) y con el asesoramiento externo del prestigioso enólogo consultor italiano Attilio Pagli.


Había tenido conocimiento de VE hace aproximadamente un año cuando probé el Primmacepa Brut, un espumante elaborado por Pedro Rosell, sumamente delicado y complejo, al estilo que nos tiene acostumbrados el maestro, y a pedido especial de Bill. Fue uno de los vinos que coronó la degustación y debo reconocer que se encuentra bárbaro: “panadería” pero muy sutil, paso seco por el paladar y con la promesa de seguir creciendo en complejidad con su crianza en botella. Jan se muestra enamorada de su espumante y lo ubica como su etiqueta preferida.

                                                     

Otro de los presentes aquella noche fue Nicolás Hughes, gerente de operaciones de VE quien en una charla muy amena me respondió las siguientes preguntas:

Hola Nico, ¿cuál es tu función en la bodega?
Dentro del proyecto tengo el cargo de Gerente de fincas.


Tu apellido está bastante ligado a la enología local, ¿a qué se debe?
Y, con respecto a mi familia, mi padre es el Gerente de producción de Nieto Senetiner y mi hermano Tomás es enólogo de Trapiche en los vinos de alto nivel.


¿Cuál es la cantidad de botellas producidas por año? ¿Hasta el momento la totalidad de las mismas tenían como destino el mercado externo?
Tenemos una producción aproximada de 45.000 botellas por año. De las cuales 10.000 son de Gran Reserva y el resto son vinos reserva. Nuestro fuerte es el mercado externo y sobre todo Estados Unidos, ya que Bill y Jan son americanos. Junto a Víctor Honore estamos comenzando a vender dentro del país, lo cual para mí es muy importante.


Silvio Alberto ya no está ligado a la bodega. ¿A cargo de quién están las nuevas elaboraciones?
Por el momento la elaboración se está realizando en una bodega del Valle de Uco, y nuestro enólogo y asesor es Attilio Pagli.]


Para ilustrarnos un poco, contanos brevemente cómo es trabajar junto a Attilio.
Los trabajos con Attilio son muy interesantes ya que visitamos las fincas en los momentos claves del año y vamos viendo detalles muy específicos para lograr en nuestras uvas la mayor calidad, que luego se va a ver reflejada en los vinos. Después hacemos un seguimiento constante y minucioso en bodega para que no surja ningún tipo de inconveniente, ya que el objetivo de Bill y de Jan es producir un vino que aspire a los 100 puntos de Parker.


Muchas gracias Nico y Victor.

martes 1 de noviembre de 2011

“Diez al toque ”

Hace un par de semanas nos juntamos con un grupo reducido de amigos para probar algunas muestras de vinos, todas pertenecientes a un segmento de precio medio (de $  22 a /$  60), lindo surtidito a nivel varietales y regiones. 

A continuación los vinos, en el mismo orden en que fueron degustados:

Aguma Sauvignon Blanc 2011 $  22  (Aguma Casa Vinícola, San Juan)
Muy buena intensidad aromática donde predominan los cítricos, especialmente el pomelo rosado (hollejo), además de algo vegetal, lo frutal creo yo se ubica en un segundo plano; en boca es franco y posee una atractiva acidez. Sumamente equilibrado es este exponente que, a mi criterio, posee una insuperable relación precio calidad. Cuando pienso en un SB de San Juan, imagino la fruta madura y tirando “a chato”, por suerte el Aguma está muy lejos de ello. Felicitaciones a su hacedor, Oscar Biondolillo.

Tracia Honores Bonarda 2009 $  38  (Bodega Tracia, San Juan)
Algo más expresivo en nariz que en boca, predominan los aromas de roble (30% de reposo durante siete meses en americano), vainilla, café, y tostados. Su paso por boca es muy suave y estos aromas tienen más protagonismo que los de la fruta.

Zolo Bonarda 2010 $  41  (Bodega Tapiz, Mendoza)
Esta línea que nació para el mercado externo actualmente se comercializa también en el local.  A pesar de ser el mismo varietal que la muestra anterior, posee bastante más carga colorante; en boca aumenta en expresión, pero en éste también los tostados del roble no permiten que se asomen los aromas de la fruta.

Santa Julia Innovación Carmenere 2010 $  30  (Familia Zuccardi, Mendoza) 
De nariz fresca y más tirando hacia el especiado, los aromas del roble (seis meses de francés) cumplen un papel fundamental, aportando elegancia y complejidad. En boca es equilibrado, franco, con buen largo y un dejo mentolado que me encanta. Es la tercera vez que lo tomo   y siempre me gustó. Casualmente hace muy poco visité esta bodega y es admirable cómo, además de poseer una gran capacidad de producción, no descuidan el área de investigación. De hecho, dentro del enorme establecimiento poseen una sala especial para la vinificación de nuevos varietales y otra para los ensayos de diferentes tipos de vinificaciones. Aplausos para Familia Zuccardi.

Tupun Cabernet Sauvignon 2010 $  60  (Bodega Del Tupun, Mendoza) 
La profundidad de su color denota que es un vino que proviene de una zona de altura (Tupungato). Su nariz, sin ser exuberante, igual me resulta atractiva, sus aromas me recuerdan entre otras especias a la pimienta negra; en su paso por boca es fresco, posee carácter, buena persistencia; en definitiva, lleva el estilo que me gusta.

Zolo Malbec 2010 $  41  (Bodega Tapiz, Mendoza)
Este vino sigue la línea de su hermano "apenas mayor" Tapiz Malbec, ya que también es un blend de diversas regiones mendocinas, eso suma un plus de complejidad en el resultado final; sus aromas recuerdan a frutas negras y rojas maduras, algunos florales, el roble también aporta lo suyo; en boca es redondo y con lindo paso. A diferencia de su compañero de línea bonarda, en este caso las notas que aporta la madera escoltan, sin opacar en lo más mínimo, la típica fruta del varietal.

Finca Los Maza Reserva Pinot Noir 2008 $  60   ((Bodegas y Viñedos Maza Tonconogy, Mendoza)
La escasa profundidad de su color  delata que se trata de un pinot.  Sin ser de mucha intensidad en nariz, posee la fruta bien definida, como frutillas, cerezas, pero con un toque de evolución y complejidad aportada por sus ocho meses en roble francés; en boca estos aromas son apuntalados por la acidez, sus taninos son suaves. Si buscara algo para criticar, quizás sería su precio.

Pasión 4 Merlot 2009 $  47  (Bodega Joffré e Hijas, Mendoza) 
De un estilo que va hacia un gusto más tradicional, no tan cargado, con aromas que se inclinan hacia los especiados; en su paso   por boca es muy equilibrado y la fruta aparece en un segundo plano; es de esos que te invita a seguir bebiendo y posee cierto picor en el final de boca que me resulta entretenido. Un lindo exponente de merlot de altura (Valle de Uco 1.000  mts), sobre todo cuando esta cepa está últimamente tan olvidada.

Zuccardi Serie A Malbec 2010 $  59  (Familia Zuccardi, Mendoza)
Otra etiqueta que compiló uva de diferentes regiones (La Consulta, Vistaflores y Maipú) para lograr un vino más complejo, y vaya sí  lo logró.  Con agilidad en su paso por el paladar, predominan las frutas rojas e higos, y posee buen balance entre fruta y vainilla; es amable y equilibrado. Resulta un lindo vino recomendado para acompañar una comida, sin importar el gusto de los comensales: puede dejarlos satisfechos a todos.



Rimé Extra Brut  $  38 (Richardi Fazio Menegazzo, Mendoza) (RFM) 
Muchas de las bodegas más importantes de nuestro país suelen acudir al servicio de RFM al momento de elaborar sus vinos espumantes; este dato suele no trascender, pero es fácilmente verificable chequeando el número de bodega en la contraetiqueta de las botellas. Pero esto es un dato más, ya que la calidad del vino base con que se elabora es fundamental e imagino que en todos los casos será el propio de cada marca, dejando el resto del proceso a la champañera, en este caso RFM.  En esta oportunidad, probamos el Rimé Extra Brut , la propia champaña de RFM; lo más importante es que por menos de $  40 nos encontramos con un producto franco, fresco, floral y muy agradable, ideal para quedar bien en eventos masivos sin que el presupuesto se vaya a las nubes.

Algunas conclusiones 

Primer resultado positivo: sobre una tanda de diez etiquetas que se presentaron medio al azar, debemos reconocer que la calidad fue en todos los casos de correcta/buena para arriba.
Otro punto interesante fue que todos los vinos se mostraron equilibrados, bebibles y con la acidez necesaria, y no siguiendo aquel modelo de hiperconcentrados, sobre  extraídos o pesados en boca que no invitan a seguir bebiendo.



La perla gris va con respecto a los bonardas: creo que hay que tener cuidado con el uso del roble, al menos en este segmento medio/bajo, ya que en ambas muestras dichos aromas opacaron en gran medida los propios de la fruta.
Dos de los vinos que más me entusiasmaron casualmente no fueron Malbec. ¿Será que los consumidores estamos necesitando nuevas variantes?  No voy a cargar con la responsabilidad por tanto malbec únicamente a los productores, seguro que los comunicadores y los comercializadores también somos responsables de que este varietal sea el más vendido por sobre todo el resto. 
“A ponernos las pilas” entre todos. Creciendo en propuestas, creceremos como consumidores y nuestro país seguirá madurando como productor.

Gracias a quienes me acompañaron en esta degustación, especialmente a Francisco y señora de Villa Ballester, y a Ale Juan, un nuevo amigo que conocí por mis niñas.

domingo 30 de octubre de 2011

"Desde el campo y con carácter"


Un vino que no deja de sorprenderme es el Zorzal Field Blend Reserve 2009 ($ 95) . Si bien ya había tenido la oportunidad de probarlo en varias ocasiones hace muy poco lo pude beber nuevamente pero por botella, como para terminar de confirmar todas las buenas impresiones anteriores.
Este corte 75% Cabernet / 25% Malbec pertenece a Bodega Zorzal, ubicada en Gualtallary, Mendoza, y fue elaborado por Juan Pablo Michelini con el asesoramiento de su hermano Matías.
Al llevarlo a nariz se expresó rápidamente y con buena intensidad, pero lo más interesante fue la evolución de sus aromas en el copón, ya que fueron mutando de manera muy atractiva durante todo el tiempo que el vino estuvo en él.
Lo primero que percibí fue la nota de pimiento maduro, típica de la variedad cabernet sauvignon ; para describirlo mejor, el pimiento no era verde ni el clásico morrón asado, era como un estado intermedio. Claro que no se quedó ahí: tampoco faltaron algunos herbáceos, florales, especiados y muy linda fruta  madura (mermelada). Sobre el final, asomaron aromas que me recordaron al dulce de membrillo.
En su recorrido por boca, la completa; tiene potencia y un alcohol que colabora a la buena estructura y que está sumamente bien balanceado con la frescura natural que le imprime su región de origen. En el final de boca, tostados y sutil recuerdo picante.
La potencia y la frescura, dos variables que me anticipan  capacidad de guarda; si bien hoy ya se puede disfrutar, en un par de años estoy seguro de que seguirá creciendo en complejidad.
Para resumir, me resultó uno de esos vinos que tienen mucho para contar, con una nutrida paleta aromática que en ningún momento intenta ser elegante ni mucho menos; además de ser franco, deja  transparentar sin prejuicios su lado salvaje. 
Quizás estas palabras parezcan exageradas, pero así lo percibí: me dejó esa sensación de un vino auténtico y con personalidad.


Un detalle no menor, posee veintidós meses de crianza en barrica nueva de roble, cuyos aromas escoltan a paso firme a los de la fruta, evidentemente la potencia de esta última no pudo ser avasallada por los de la barrica.

Co-fermentación
Otro detalle para destacar es que este vino se elaboró a partir de fermentar en manera conjunta uva cabernet sauvignon y malbec, un procedimiento atípico, ya que generalmente los varietales primero se vinifican por separado para luego realizar el corte o mezcla deseado. Pero, según su hacedor, esta manera colabora a potenciar principalmente la intensidad de aromas y resaltar los herbáceos,  de ahí proviene su nombre Field Blend, cuya traducción es “corte de campo”.

Foto 2: El asesor enológico Matías Michelini, entre las piletas de cemento y las barricas en Bodega Zorzal.

jueves 27 de octubre de 2011

"Primer año de La Logia"



Quizás un año no parezca mucho tiempo, pero creo que para Francisco sí lo fue, no tanto por el almanaque, que corre por igual para todos, sino más bien por el "rendimiento como enófilo" que pudo extraer de sus 365 días, tal como lo demuestra su Blog Logia Petit Verdot (BLPV). Todo empezó allá por mayo con la organización del “Desafío Federal”, una convocatoria que superó cualquier expectativa; su twitter @fsaurio quinta a fondo que nunca descansa, y un reciente viaje a Mendoza que, gracias a sus relatos, uno imagina realmente de ensueño.
Tuve el privilegio  de ser invitado al festejo del primer aniversario del BLPV, el cual comenzó con una cata a ciegas de ocho vinos de varietales petit verdot (PV) y concluyó con una exquisita cena casera,. También hubo un puñado de vinos extra que resultaron interesantes de probar y que les comentaré brevemente sobre el final.

Cata a ciegas de PV

Fond de Cave Reserva 2006 ($ 65)
Interesante para el arranque, con las notas tostadas y a café bastante presentes. Sin ser demasiado largo en boca, es equilibrado y agradable de tomar. Ya terminada la cata, luego de descubrir la etiqueta, comprobé que su estilo corresponde más al que nos tiene acostumbrado su bodega (Trapiche) en esta línea, que al de intentar resaltar la tipicidad varietal en sí.

Monte Cinco Reserva 2007 ($ 95) 
Desde el primer momento se lo sintió algo evolucionado y con una nota poco limpia. En boca resultó un tanto ligero y no del todo equilibrado en su final. Observando su añada, pienso que posiblemente haya estado mejor hace uno o dos años.

Ruca Malen 2008 ($ 62)
Mucha fruta, jugoso y de taninos bastante marcados aún. A pesar de que posee 12 meses de crianza en barricas de roble, estos aromas no son para nada protagonistas. Su potencia en boca me gusta, me adelanta buena evolución y hoy me pide a gritos un corte vacuno bien jugoso.

Gran Lorca Poético 2008 ($ 195)
Su nariz denota un salto considerable de calidad con respecto a los anteriores; más profundo en aromas y una madera muy bien ensamblada; leve recuerdo herbáceo y una fruta un tanto más amable o suave, que de pronto no me lleva a asociarlo tanto al petit verdot. Largo de boca y con buena acidez.

Decero Remolinos Vineyard 2009 ($ 145)
Una nariz atractiva, fina, con esa nota dulce, como de jalea; en boca correcto, pero me hubiera gustado que sea más largo en esta segunda fase, y más teniendo en cuenta el segmento de precio en que se ubica.

Nina Petit Verdot 2008( $ 145)
Cierta evolución a la vista y en nariz, algunos herbáceos que repitieron en boca, y ataque más bien seco. Creo que todos esperaban un poco más de esta ya clásica etiqueta de PV riojano elaborada por bodega San Huberto.

Tomero Reserva 2008 ($ 115)
Indiscutiblemente el más complejo. Desde la primera nariz demostró buena intensidad en la fruta, junto a la presencia de los aromas de su crianza en roble que aportan mucha elegancia. Persistencia media en boca, pero muy gustoso y equilibrado, y con cierta nota láctica que lo hace más amable aún. Posiblemente, pueda seguir evolucionando de modo favorable pero hoy está pasando por un momento que no hay que desaprovechar. Fue mi preferido de toda la tanda y considero que se encuentra en un segmento de precio lógico para lo que ofrece.

Terrazas Barrel Select 2005 ($ 145)
No tenía idea de la existencia de esta etiqueta. Algo llamativo es que a pesar de los años mantiene mucha profundidad en su color. En nariz efectivamente se percibe su evolución, con una nota a fruta madura con tostados demasiado resaltados para mi gusto; si bien estos aromas son contundentes, no posee otras particularidades para comentar. Para ese momento, todos ya estábamos más atentos  a ver qué sorpresas nos deparaban al descubrir cada una de las botellas.



Breve conclusión

La uva PV se destaca por naturaleza en ofrecer importante carga colorante, buena estructura y generosos taninos, y creo yo que no precisamente por desplegar una nutrida paleta aromática; de hecho la mayoría de las veces los enólogos la utilizan en pequeños porcentajes (por lo general no declarados en la etiqueta) para cortes en los que necesitan fortalecer algunos de esos aspectos mencionados. Por ende, es bastante difícil que las bodegas la vinifiquen como varietal. Puedo asegurarles que, si se ubican frente a la góndola de un supermercado, no les va a ser nada fácil encontrar una etiqueta que diga 100% PV. 
Por todo esto, es importante que en esta cata Fran nos haya ofrecido la posibilidad de probar ocho PV a ciegas y al mismo tiempo, lo cual es una experiencia más que interesante, si tenemos en cuenta que actualmente en el mercado nacional no creo que existan más de veinte. 
Al releer mis impresiones sobre cada uno de los vinos, para sacar algunas conclusiones, creo que lo que me entregaron no me dejó del todo satisfecho. Si bien el nivel fue bueno, si tengo en cuenta el segmento de precios en que se ubicaban y otras etiquetas de los mismos productores, me hubiera gustado encontrar más matices en cuanto a aromas, como quizás encontré en el Tomero Reserva, en el que el aporte de la barrica evidentemente jugó un papel importante.
Esto, que parece una crítica, no lo es. Está bárbaro que algunos bodegueros se “jueguen” en vinificar al PV como varietal, a pesar de que comercialmente no debe ser nada fácil de vender. Es una buena manera para que, de a poco, todos vayamos reconociendo qué nos ofrece esta cepa.



Bonus Wines

Nunca faltan los vinos extra, o fuera de la cata a ciegas en sí. A continuación, los "bonus wines" , algunos de los cuales fueron para hacer boca y otros para coronar el final:
Punto Final Sauvignon Blanc 2010: de RPC imbatible es este SB de Bodega Renacer, que se encuentra tan bien como siempre, fresco aún y de aromas nítidos (minerales, cítricos, etc.).
Luigi Bosca Finca Los Nobles Chardonnay 2004: qué hermoso toparse con un chardo nacional de 7 años, cuyos aromas siguen evolucionando sin dejar de ser atractivos y cuyas notas de crianza son una verdadera delicia.
Schild Estate Shiraz 2008: un australiano que para Wine Spectator merece 94 pts. y que para mi humilde conocimiento no debería superar los 88 pts. Aparte de demasiados puntos, también tiene mucha madera.
Tempus VERO Malbec 2007: un vino completo por donde se lo mire, seguramente entre los destacados de este último tiempo. Recomendado para quienes apuntan arriba y no los detiene la billetera.
Salentein Cuvée Spéciale Extra Brut : pude dedicarle muy poca atención al este reciente lanzamiento de Bodega Salentein, pero me dejó un buen recuerdo, sobre todo por su costo ($ 53).

Foto 3: mis preferidos
La foto 2 fue gentileza del BLPV

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