viernes, 8 de enero de 2016

"El Señor de los Vinos" Por Diego Migliaro

Estimados, a continuación les comparto parte de una nota que se titula "El Señor de los Vinos" y que escribió Diego Migliaro en su blog Mi Lado V-  Para leer la nota completa en su sitio AQUI.


Para leer  la parte de la entrevista a continuación:

DM: Musu, ¿Cómo nació Mr. Wines?

FM: Comercializo vinos a través de la web desde principios del 2007, y desde el 1 de octubre del 2014 tengo mi local para recibir al público, el cual ya muchos conocen, con exposición para vinos y espacio para degustación. Desde siempre mi criterio en la elección de etiquetas privilegió ante todo la calidad, en especial de las poco masivas, enfocándome más en vinos de enólogo, proyectos boutique o de partida limitada.

Si hago un viaje más hacia atrás en el tiempo, veo que todo comenzó muchos años antes. De no haber recorrido ese camino de “consumidor inquieto” y apasionado por conocer, viajar, relacionarme con productores, involucrarme para entender mejor el mensaje de cada uno de ellos, y a su vez disfrutar comunicándolo, nada hubiera resultado como se desarrolló.

Descubrir que existen otros vinos, desconocidos para una media de consumidores, disfrutar de compartir esos hallazgos y estar tan convencido de ellos fue lo que me motivó a empezar a comercializarlos.

Contestando a tu pregunta, así nació Mr. Wines. Lo más lindo de todo es tener absoluta libertad al momento de seleccionarlos, pero con un único compromiso hacia quien pague para llevar esa botella, que cuando la descorche viva la misma buena experiencia que me hubiera gustado vivir a mí. Como te dije, primero fui consumidor, así que conozco mejor que nadie ese instante al degustar, que puede variar entre emocionante, divertido, de felicidad o de desilusión.

DM: Consumidor inquieto, comunicador, “curador” en términos de arte. Pero más allá de cómo te parás frente a él, más allá de representar tu fuente de trabajo, ¿qué es el vino para vos?

FM: En mi caso el vino reúne muchas cosas maravillosas que posiblemente otra persona también pueda disfrutarlas en diversos ámbitos de su vida, como podría ser un evento social, la pasión por un hobby, la dedicación al trabajo o la necesidad de crecer en conocimiento sobre un tema que te interesa mucho. Imaginate que todo eso para mí confluye en el vino. A su vez, esa fusión es como que intensifica el resultado y el disfrute. Llevándolo al terreno de la enología, y en términos que algunos conocemos, sería como una “cofermentación de diversas variedades de uva”, que si se hace con las condiciones ideales, todo se potencia y por supuesto para bien. Mencionaste “fuente de trabajo” en la pregunta; en mi caso se funde con un estilo de vida que está estrechamente relacionado al vino, y el que no puedo imaginar de otra manera.

DM: Tus inicios comerciales fueron en el 2007, pero como muchos, tu relación con el vino trae más historia. Si tuvieras que nombrar sólo uno que te haya marcado en ese recorrido, ¿cuál sería esa etiqueta? ¿Por qué?

FM: Por suerte sobran vinos maravillosos y momentos únicos para enumerar. Esta actividad suele “malcriarnos” con ellos, y a veces hasta con el hecho de compartirlos con sus hacedores mano a mano.
Pero quisiera rescatar uno y, precisamente, fue la primera vez que ante una copa de vino descubrí que verdaderamente se trataba de una bebida especial.
Encontré en ese vino aromas, sabores y placer que hasta ese momento no había percibido nunca en los diez años que ya llevaba como consumidor. Fue como una puerta desconocida que se abrió y que inmediatamente me tentó a entrar y a empezar un camino del que nunca me quise bajar ni detener, y en el cual ya llevo alrededor de quince años.
El vino en cuestión era un Patrón Santiago Cabernet Sauvignon 1999, de Bodega López López, y lo probé en el Café Concert del Club del Vino de la calle Cabrera, en la presentación de la Selección Especial del Mes del Club. Aún tengo grabados aquellos aromas que recordaban a jalea, especias, confituras, y una persistencia en boca que superaba ampliamente cualquier registro de lo bebido que llevaba hasta el momento. Desde allí nada volvió a ser igual: necesitaba probar más vinos, así que la única manera era armar un grupo de cata, iniciativa que me llevó a conectarme con mucha gente con el mismo interés que yo. Esto surgió sobre todo para crecer como consumidor, algo que te comenté al respecto en la primera pregunta.

DM: ¡El Club del Vino! Creo que todos guardamos algún recuerdo como el tuyo de aquellas épocas. Pero volvamos a 2015 y te propongo que miremos hacia adelante… Desde tu perspectiva, ¿cómo ves el mundo del vino argentino a futuro?

FM: Fue muy clara la evolución que hubo, en diferentes aspectos, en el nivel de los vinos argentinos, la cual (tal como me tocó vivirla), dividiría en dos etapas. Pero como me consultás sobre el futuro, te detallaré sólo la segunda, que comenzó hace algunos pocos años, cuyos resultados positivos, por suerte, se van viendo gradualmente.

A pesar de haber logrado un nivel de calidad muy bueno, cada día son más los productores que abren el juego, corriéndose del modelo estándar de vino, el que buscamos y privilegiemos durante una década, y que de alguna manera terminaron unificando el estilo, y por ende, el gusto del consumidor promedio.

A continuación, te comento algunos cambios que se fueron desarrollando. Estoy seguro de que, en la medida que se intensifiquen, colaborarán a que la industria, los consumidores y nuestros vinos crezcamos a la par:

-Como principal observación, una tendencia a hacer vinos más frescos. Esta virtud se encuentra también presente en los vinos más concentrados y con crianza; por supuesto que dicho atributo también colaborará en la longevidad de los vinos, y además permitirá, si el consumidor lo prefiere, no tener que esperarlos demasiado tiempo en botella para que se “redondeen”, y así poder empezar antes a disfrutarlos. Es decir, que la “ventana para el descorche” será claramente más amplia.
- Otra destacada tendencia es la de menor uso de la madera; y en los productores que la siguen usando con consideración, suele estar siempre en equilibrio y bien integrada. Ya no existen más esos vinos “flacos” aplastados por el roble.
- Si bien durante mucho tiempo pensamos sólo en malbec, cada vez son más los productores que se inclinan por elaborar otras cepas, y no necesariamente tienden a ser las de mayor calidad enológica. Esta búsqueda continuará en alza.
- Cada vez hay más vinos “de corte” (blends), tanto tintos como blancos; se jugará cada vez más con la combinación de cepas, con el claro fin de lograr nuevos matices.
- Poco a poco se va abriendo más la cancha a rosados y blancos. Creo que los productores deben ponerle la misma energía y creatividad que le ponen a los tintos, dado que hay un nicho de consumidores que cada vez los buscan y valoran más.
-  A los tanques de acero y barricas de 225 litros, se sumaron nuevos tipos de vasijas para la elaboración y la crianza: huevos de concreto, piletas sin revestimiento de variadas formas, ánforas, toneles, barricas de 500 litros, roble sin tostar. Todas estas variables impactarán de alguna forma en el resultado final de un vino. No debe sorprendernos que se sigan sumando alternativas; si aún no existe, por curiosidad no faltará uno que la invente.
- Trabajar y entender cada vez mejor la finca genera una confianza que inspira al productor en optar por utilizar las propias levaduras indígenas de la uva en el momento de la fermentación. Esto, desde luego, aportará un distintivo al vino. Ante tanta competencia, pequeñas cosas que puedan marcar una diferencia serán cada vez más necesarias para distinguirse.
- Día a día más productores se atreven a jugar con diferentes prácticas en las fincas, durante las vinificaciones y en la crianza, coqueteando con lo extremo en algunos casos. Si bien los resultados muchas veces no terminan siendo del agrado de los consumidores más conservadores, a pesar de ello, considero que tan valiosos como sus vinos es que su coraje y convencimiento pueden terminar resultando disparadores de ideas para otros colegas.
- Si bien nuestra historia haciendo vinos de alta calidad es corta, hay grandes vinos que hoy ya pueden “plantarse”, hacer una cata vertical de 10/12 años y quedar todos muy bien parados a la fecha. Esa historia que esos vinos están dispuestos a escribir se potenciará dentro de una botella magnum (1,5 l). Los consumidores que conocen cada vez valoran más guardar para ver cómo envejece un vino; por ende, esta medida de envases, ideal para la guarda, cada vez será más buscada en los vinos que lo merecen.
- Si bien en los últimos años las alternativas de etiquetas de espumosos y tardíos aumentaron considerablemente en la góndola, creo que en este tipo de vinos aún estamos “en pañales”; ni hablar si intentáramos pensarlos para la guarda. ¿Será que el primer paso debería ser trabajar en hacer blancos que puedan crecer en botella? Lo cierto es que el consumidor está lejos aún de pensar en blancos para la mediana/larga guarda. Quizás sea el momento para que las dos partes empecemos a bucear en la búsqueda de ese mundo. Sospecho que ese momento está comenzando ahora.
- En el último año hice al menos cinco verticales completas de grandes vinos con al menos diez añadas. En la mayoría de ellas se vio claramente un cambio gradual a vinos más frescos, un cambio que se produce promediando el 2010. Ahí la división de etapas que hice al comienzo, promediando el 2010, año más año menos, empieza la segunda etapa. Esto se verá claramente cuando, dentro de una década, hagamos verticales de 20 años, y se notará cierta diferencia entre los estilos de los primeros en comparación con los últimos.
- Si se intensifican la mayoría de los puntos anteriores, se acentuará sin dudas la diversidad en nuestros vinos, entre ellos y con respecto a los del mundo. Muchos de esos puntos también colaborarán a que se exprese de la manera más genuina el terroir, o como quieran llamar al lugar de donde provienen. Esto llevará años, décadas, pero lo importante es que ya se comenzó a trabajar seriamente allí, y que este entusiasmo por tratar de mostrarlo también se contagiará entre los productores. Algunos que durante años elaboraron vinos siguiendo el modelo exitoso que sigue la mayoría, ahora tratarán de acentuar aquello que lo diferencia hasta del que tiene más cerca.

 - Queda claro que cuando enumero los puntos anteriores, lo hago pensando en vinos de alto nivel, vinos que llegan a un nicho del mercado, y que posiblemente sean los que terminen mostrando hasta dónde puede llegar nuestra industria en calidad. Esas relativamente pocas etiquetas, que terminarán siendo para un núcleo acotado de público, creo que se tienden a comunicar diferente; porque son vinos especiales, y hay que llegar a quien tiene curiosidad por éstos. El contacto directo y espontáneo que brindan las redes sociales, sobre todo Facebook y Twitter, colabora mucho a que ello ocurra, y creo que con el transcurrir de los años cada vez estas redes serán más necesarias. Algunos ya lo entendieron, pero a quienes creen que sólo alcanza en concentrase en el producto que está dentro de la botella, les cuento que este valor agregado de la cercanía entre el productor y el consumidor también es importante al momento de la venta. Además, es en la web donde, paralelamente, la opinión de comunicadores amateurs, bloggeros o consumidores bien calificados en aplicaciones y foros especializados tienen cada vez más relevancia cuando los consumidores buscan una opinión genuina.

Algunas conclusiones

Todos los puntos que enumero ayudarán a que más consumidores se acerquen al vino y de una manera fiel, duradera (no de moda); porque, contrariamente a lo que ocurrió en la década de los ‘90, ahora los vinos que tienden a ser más bebibles y amigables serán mejor recibidos por los nuevos consumidores. A los más experimentados, les seguirán “lloviendo” las nuevas etiquetas, dado que cada vez hay más variedad en las propuestas que nos llegan. Somos, sin dudas, el sector más beneficiado: es imposible aburrirse.

Ahora llega la parte más complicada: no hay lugar en el mercado local para tanta cantidad de marcas de vino. Por lo tanto, con los años sólo quedarán quienes hayan cumplido con buena parte de lo que enumeré más arriba, y quienes tengan al día la variable relación precio/calidad, al menos de correcta para arriba.




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